La imagen superior muestra el lamentable
estado en el que se encontraban algunos de
los cotos con los que empezamos, fruto ello
de la concepción materialista del ser
humano.
Tras la concentración parcelaria, los cultivos extensivos e intensivos provocan graves problemas para la supervivencia de la fauna. En muchos cotos, sólo queda el nostálgico recuerdo. Lo peor es que siguen disparándose las condiciones de subastas "ilegales", sobre todo, por carecer de la causa objeto del arriendo, "la caza".
En 1995, orientamos nuestros esfuerzos hacia otras zonas con más futuro, conjuntando terrenos mayores y colindantes, que por su orografía no pueden ser devastados, propiciando
condiciones idóneas para aves de paso. |